viernes, 20 de abril de 2012

Hablé con ella

Me dijiste que en la vida todo hombre "debería tener tres cosas...", algo así como condiciones o cualidades que lo definieran como tal. Fue hace poco, pero, aunque trato de acordarme (perdona), sólo recuerdo dos:

"Todo hombre debe tener un oficio, un arte y..."  Creo que no retuve la otra porque rápido añadiste: "Tu oficio es tu trabajo... Tu arte es escribir.... Escribe, pues."

Hoy te digo dos cosas, mi estimada: Te equivocaste y... ¡te equivocaste!

Lo mío no es escribir. Quien escribe de verdad es capaz de producir arte. Quien escribe (y lo hace bien) puede crear universos enteros, maravillosos y nuevos.

Yo, mi estimada, solo trascribo las voces que yacen en los recovecos de mi mente (y a veces en mi corazón..)

(...)

Te hablé, me hablaste, hablamos.... 
En realidad, siempre lo hicimos: Desde los tiempos de las conversaciones truncas a la salida del trabajo hasta estas últimas, más duras, cortadas por el dolor que las palabras producen ahora.

Te hablé, a ti y a tu mente, y sentía que me escuchaba con entusiasmo.
 
Te hablé, a ti y a tu corazón, y intuía que me acogía aunque no siempre reflejara mis palabras.

Te hablé y tu sonrisa y tus mirada me lo agradecían....

Te hablé y me sorprendía de lo fácil que resultaba...

Por eso, creo que te hablé hasta cuando mis palabras te adormecían.

Te hablé y a veces hasta deseé estar en ti, hablando... dentro... ¿te acuerdas?

Te hablé y hoy, en tu prioridad, solo queda... 

(Silencio)



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.