miércoles, 24 de noviembre de 2010

Derramaba lisura que a su paso dejaba...

Profe, ¿de verdad que “La flor de la canela” era una lisurienta?” - dijo el niño. La pregunta me sobresaltó pues, además de ser hecha casi a boca de jarro, a la volada y en medio del patio; lo peor era que, quien me lo preguntaba, era un niño de mi clase… “¿Cómo?” – retruqué “¿Por qué lo dices? ¿Es que no viniste cuando hablamos de la canción?” ¿De dónde has sacado eso?

La verdad fue que me hizo dudar; el chico era de los empeñositos y, aunque yo creía haber hecho una investigación seria sobre “La flor de la canela” pues había encontrado referencias de la misma Chabuca acerca de doña Victoria Angulo; aún así, cabía la posibilidad de no haber sabido buscar bien y me quedé pensando… Mi alumno, sin embargo, me trajo rápido a la realidad cuando insistió: “No profe, yo sí lo escuché. Sí me acuerdo de lo que nos contó… pero es que mi amigo fulanito del “A” dice que era así... Él dice que su Miss se lo ha contado… Además, dice que su Miss sabe mucho de música criolla, porque su mamá es amiga de la tía de una vecina de Eva Ayllón y que eso lo leyó en una revista que está en su casa que es muy difícil de encontrar… ”. No quise escuchar más y lo interrumpí: “Bueno; dices que su Miss, la Profesora Meche, le ha dicho eso… Bueno, voy a buscar a la Miss para conversar, ¿está bien? De repente aprendo algo nuevo. Ya después en clase hablamos.”
Ese año, yo trabajaba con Mechita; para más datos y usando sus propias palabras, la Miss mejor ‘rankeada’ de casi toda la primaria y claro, la más profesora más ‘modesta’ del cole. Ella era conocida como “La perfecta”, la “Mechita que nunca se apaga”, la “Boquita de caramelo, cutis de seda”, “La del verbo florido”; “La dueña de la verdad”.
Pues bien, para no quedarme con la espinita, buqué a mi colega y le pregunté: “Oye, Mechita, ¿cómo es eso de que 'La Flor de la canela' era una lisurienta?" Entonces ella, dándome esa mirada de autosuficiencia y de vieja coleccionista del álbum “Lo sé todo” de Navarrete, me respondió sin inmutarse: “Cómo, amiguito, pues. ¿Es que no has escuchado? Si lo dice la misma letra de la canción… ¡Qué raro que tú que lees tanto (y aquí hizo énfasis en el ‘tú’) no te hayas dado cuenta! Mira, es cuando dice: ‘derramaba lisura que a su paso dejaba’; ¿te imaginas?; segurito que la ‘ciriaban’ mucho y ella, obvio, les decía su vida… Entiendes, ¿no?” Yo intenté decir algo: “Pero… es que eso no…” Sin embargo, era inútil pues ella, misma “reina y señora de la canción criolla”, añadió convencidísima su argumento definitivo: “Además era negra y del Rímac, ¡por eso!”
Dice el refrán, cree el ladrón que todos son de su condición… Así que, como Kiko del Chavo, me dije: ¡Pos, me doy! Además, alguna vez escuché a un profesor que solía decirnos que “la ignorancia es atrevida” y la verdad es que… ¡no se equivocaba!

Y tú, Mechita, por si aún quieres saber un poco más, revisa este link:

http://chabucadelima9decadas.blogspot.com/2010/06/de-la-flor-de-la-canela-1950.html

1 comentario:

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.